Extorsionadores de acento extranjero incendiaron una combi con el cobrador en su interior durante la madrugada del jueves 14 de mayo en la calle Los Melones, en Santa Anita.
El ataque, atribuido a la organización criminal conocida como el ‘Clan del Norte’, dejó al trabajador gravemente herido y generó temor entre los transportistas que cubren la ruta entre el óvalo Santa Anita y Ceres.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Mujeres fueron detenidas tras intentar secuestrar a menor en el Callao
La víctima, un hombre de aproximadamente 43 años, dormía dentro del vehículo cuando los desalmados delincuentes le prendieron fuego a la unidad y registraron el atentado en video para difundir su amenaza.
Extorsionadores graban atentado y difunden amenaza
Las imágenes captadas por los propios individuos muestran la combi envuelta en llamas mientras se escucha una advertencia dirigida a los conductores de la zona.
“Clan de Norte, muchacho, para que esté claro”, se oye decir a uno de los sujetos. Instantes después, otro sentencia: “Así se van a quemar toditos”.
Cobrador está gravemente herido
El trabajador logró ser rescatado gracias a la intervención de los residentes del sector, quienes lo trasladaron de emergencia al hospital más cercano; no obstante, el hombre sufrió severas quemaduras como consecuencia del incendio y permanece bajo atención médica.

Exigían pagos diarios a transportistas
De acuerdo con información difundida por el noticiero Al Día con Willax, los delincuentes venían exigiendo a los conductores un pago de S/ 200.00 por “inscripción” y cuotas diarias de S/ 20.00 para permitirles operar.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Alumnos de la PUCP toman a la fuerza oficinas de Rectorado para exigir modificación de la nueva escala de pensiones 2027
Las amenazas estaban dirigidas a las unidades que cubren el trayecto entre el óvalo Santa Anita y la zona de Ceres, uno de los corredores con mayor circulación en ese sector de Lima.
Los propietarios de las combis ya habían recibido mensajes extorsivos a través de WhatsApp durante los últimos meses. El atentado habría sido ejecutado como represalia contra quienes se negaron a pagar las sumas exigidas por la organización criminal, que mantiene en zozobra a decenas de transportistas.









