La cuadra 6 de la avenida Francisco Pizarro, en el Rímac, se convirtió en el escenario de una de las escenas más desgarradoras registradas en lo que va del año. Un hombre, cuya identidad se mantiene en reserva, regresó a su hogar solo para encontrar una pesadilla: su esposa yacía inconsciente con heridas punzocortantes y sus dos pequeños hijos habían sido envenenados.
Los gritos de auxilio del padre alertaron a los vecinos de la quinta, quienes intentaron socorrer a las víctimas mientras llegaba el patrullero. “¡Está viva, ayúdenla por favor! ¡No puede ser!”, exclamaba el hombre entre lágrimas, cuestionando en medio del shock el accionar de su pareja.
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El detonante de la tragedia en el Rímac
Según las primeras investigaciones y el testimonio del progenitor, la mujer padecía de alteraciones mentales severas. Se presume que, durante una crisis de esquizofrenia, la madre habría suministrado sustancias tóxicas a los menores para luego intentar acabar con su propia vida utilizando un arma blanca.
A pesar de que los niños fueron trasladados de emergencia a un centro hospitalario cercano, los médicos no pudieron hacer nada para revertir los efectos del veneno. “Los dos han fallecido, mis dos pequeños han fallecido”, confirmó el padre ante los medios, visiblemente devastado por la pérdida.
Por su parte, la mujer permanece internada bajo pronóstico reservado y con custodia policial.
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Un vecindario en shock
El crimen ha dejado una profunda huella en la comunidad. Los vecinos describen el ambiente como uno de absoluta tristeza, mientras la policía realiza los peritajes correspondientes en la vivienda. El padre de los menores sugirió que los problemas de salud mental de su pareja, mezclados con impulsos de ira y desesperación, habrían provocado el fatal desenlace.
“Cuando una persona está mal de la cabeza, los impulsos y la ira hacen que tome decisiones de esa manera”, declaró el hombre, intentando buscar una explicación a lo inexplicable. La Quinta Pizarro difícilmente olvidará este suceso, que pone nuevamente sobre la mesa la urgencia de atender la salud mental en el país para evitar que más vidas inocentes se apaguen.









