El primer día de gestión del presidente transitorio, José María Balcázar, inició con el ingreso formal de una solicitud de indulto a favor de Pedro Castillo Terrones. El documento de tres páginas fue entregado por el abogado y exministro Walter Ayala, quien asegura que esta medida responde a una “palabra empeñada” por el actual mandatario.
A pesar de que el pedido fue remitido directamente al despacho presidencial, especialistas advierten que el trámite debió dirigirse a la Comisión de Gracias Presidenciales. Este órgano técnico, compuesto por cinco integrantes, es el encargado de evaluar si los argumentos del reo se ajustan a la legalidad vigente.
- TAMBIÉN PUEDES VER: José María Balcázar desfalcó el Colegio de Abogados de Lambayeque: ha sido acusado por agresión física y psicológica
Pedro Castillo clama por indulto
El panorama legal para el exmandatario se complica debido a la publicación de la Resolución Ministerial N-062-2026 el pasado 19 de febrero. Esta norma establece un nuevo Reglamento Interno que restringe el indulto humanitario exclusivamente a casos de enfermedades terminales o trastornos mentales crónicos.
Según el abogado penalista Diego Alarcón, la normativa actual es mucho más rigurosa y prioriza la reinserción social basada en una conducta de excelencia. En el caso de Castillo, se cuestiona el cumplimiento de estos requisitos debido a sus comportamientos reportados durante las audiencias judiciales.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Abogado de Pedro Castillo sobre indulto presentado a José María Balcázar: “Pongamos en agenda y vemos qué es lo que sucede”
La facultad discrecional del Presidente de la República
Aunque la Comisión de Gracias Presidenciales emite una opinión técnica, este informe no tiene carácter vinculante para el jefe de Estado. La Constitución Política otorga al presidente la potestad de otorgar la gracia incluso si existe un informe negativo previo por parte del órgano evaluador.
Actualmente, el pedido enfrenta la traba legal de no contar con una sentencia firme, requisito que la comisión debería observar para rechazar la solicitud. Sin embargo, la decisión final recae sobre la voluntad política de Balcázar, quien fue invitado al Congreso por el propio Castillo.










