El irregular retorno del ‘Loco Harry’ a Lurigancho: líder de ‘Los Malditos de Bayóvar’ iba a ser trasladado a Challapalca

El fallido traslado del cabecilla de 'Los Malditos de Bayóvar' evidencia contradicciones administrativas en el INPE y la renuncia de su presidente.

enero 26, 2026 –
21:41.
Actualizado en enero 26, 2026 –
21:41.
'Loco Harry'
escandalo-inpe-loco-harry-malditos-bayovar-lurigancho-willax.jpg

El sistema penitenciario peruano enfrenta un nuevo cuestionamiento tras el irregular proceso de traslado de Harry Cano Dávila, conocido como ‘Loco Harry‘. El pasado 5 de enero, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) inició el movimiento de 30 internos desde Lurigancho hacia Challapalca.

Cano Dávila, cabecilla de la organización criminal ‘Los Malditos de Bayóvar’, figuraba en la lista oficial de reos de alta peligrosidad.

‘Loco Harry’ contaba con condiciones óptimas.

Según la documentación del INPE, el interno contaba con condiciones físicas y mentales óptimas para ser reubicado en un penal de máxima seguridad. Sin embargo, el operativo tomó un giro inesperado durante el trayecto, específicamente al llegar a la región de Moquegua.

Contradicciones en el traslado y el recurso de Habeas Corpus

A pesar de los informes médicos previos, el INPE emitió un comunicado informando sobre una medida judicial de Habeas Corpus. Dicha orden disponía que el ‘Loco Harry’ no fuera trasladado a Challapalca, argumentando una supuesta condición de salud mental.

Esta nueva evaluación psiquiátrica contradice los registros firmados apenas horas antes por las autoridades del penal de Lurigancho. Fuentes del traslado señalan que el bus se detuvo en Moquegua, donde el interno fue subido a una camioneta particular.

‘Loco Harry’: No había documento de autorización de reingreso

El reo fue devuelto a la capital el 7 de enero a la una de la madrugada, sin una orden escrita visible.

Al llegar a Lurigancho, el interno fue recibido por las tres máximas autoridades del recinto penitenciario en un horario inusual. Ruly Urbizagástegui, Héctor Rebatta y Ezequiel Torres estuvieron presentes durante el reingreso del cabecilla criminal.

La técnica de seguridad de turno solicitó el documento de autorización de reingreso, pero este no fue presentado físicamente. Se le indicó que el permiso estaba en el teléfono de un alto funcionario y que se imprimiría posteriormente.

Este evento quedó registrado en el cuaderno oficial de ocurrencias del penal, detallando la falta de sustento administrativo.

La renuncia de Iván Paredes

Tras la difusión de estas irregularidades, Iván Paredes, entonces presidente del INPE, presentó su renuncia al cargo. Su salida se produce sin una explicación pública detallada sobre el caso de ‘Loco Harry’ o el manejo de traslados.

Existen cuestionamientos sobre la legalidad del retorno, ya que solo la junta del INPE decide el destino de un interno. Un Habeas Corpus puede observar las condiciones de detención, pero no determina unilateralmente el centro de reclusión.

Sindicato del INPE se pronuncia

El Sindicato Nacional de Trabajadores del INPE ha confirmado que el traslado se realizó sin la resolución de traslado correspondiente.

Ángel Llancari, secretario general del gremio, calificó el hecho como una negligencia administrativa de las altas esferas.

Hasta el momento, no existe un acta de retorno que justifique formalmente la permanencia de Cano Dávila en Lurigancho. El caso de ‘Loco Harry’ reabre el debate sobre la corrupción y el control de las cárceles de máxima seguridad en Perú.

Mira el reportaje completo aquí:

Síguenos en nuestras redes sociales:

Seguir leyendo

Te puede interesar ...

Etiquetas recientes:

Lo último