La mañana de este último jueves que debía ser rutinaria se transformó en un escenario de horror en el distrito de Lurigancho-Chosica. Un camión de carga pesada, que descendía por la empinada avenida Jirón Cajamarca, protagonizó un choque múltiple que terminó empotrado en el mercado Santa Rosa, dejando un saldo trágico de dos personas fallecidas y una familia destruida.
Según las investigaciones preliminares de la Policía Nacional, el vehículo habría sufrido un sobrecalentamiento en el sistema de frenos. La velocidad incontrolable convirtió a la unidad en un proyectil de metal que impactó violentamente contra una minivan y dos combis antes de estrellarse contra el centro de abastos.
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Testimonio de dolor y abandono tras el accidente en Lurigancho-Chosica
Junior Camavilca, hijo de la pareja de esposos fallecida y sobreviviente del impacto, relató con crudeza los momentos posteriores a la colisión. “Vi a mi mamá botada, a mi papá también. Mi mamá ya no decía nada, mi papá estaba agonizando”, narró a Latina Noticias el joven, quien permaneció cerca de 30 minutos esperando una ambulancia sin poder moverse debido a graves lesiones en sus piernas.
Sin embargo, el drama de Junior no terminó en el lugar del accidente. Al ser trasladado al Hospital de Vitarte, el joven denunció haber recibido una atención deficiente y carente de humanidad. Según su testimonio, fue atendido por presuntos practicantes que se turnaban para suturar sus heridas de forma irregular.
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“Me decían: ‘Ya te vamos a dar de alta porque necesitamos camillas’. Solo me dijeron que estaría en reposo un mes, sin explicarme nada más”, denunció Camavilca. A pesar de presentar una fractura de cadera y múltiples puntos en el rostro, el personal médico lo habría dado de alta de forma prematura y fría, ignorando la gravedad de su estado físico y el trauma emocional de haber perdido a sus padres en el acto.
La comunidad de Lurigancho-Chosica exige una investigación profunda tanto sobre la responsabilidad del conductor del camión, quien no prestó auxilio, como sobre la cuestionable gestión de emergencia en el nosocomio local.








