La educación en Lima Sur se ha visto sacudida por un hecho criminal sin precedentes. Al menos seis docentes de una institución educativa en Villa María del Triunfo (VMT) denunciaron ser víctimas de una red de extorsión operada por sus propios alumnos.
Bajo el alias de ‘Los Maniacos de Lourdes’, los estudiantes enviaron mensajes de texto y audios amenazantes exigiendo notas aprobatorias a cambio de no atentar contra la vida de los educadores.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Delincuente capturado tras asalto armado en SJM buscó excusarse: “Lo hice por la enfermedad de mi esposa”
VMT: teléfono desde donde extorsionaban estudiantes era de uno de ellos
Los mensajes, cargados de jerga delictiva, no dejaban lugar a dudas: “Alíneate con la ayuda para todos los salones de 5to que enseñas… si no quieres un pepaso en la cabeza”.
Los delincuentes juveniles aseguraban conocer las rutinas de los maestros y los lugares por donde caminaban al salir de su centro de labores. “O fácil saliendo de tu chamba te metemos la bala”, sentenciaba una de las comunicaciones enviadas por WhatsApp.
Tras una exhaustiva investigación de la Brigada Especial contra el Crimen de Lima Sur (BRECC), la Policía Nacional del Perú logró identificar el origen de los mensajes. El Coronel PNP Holger Obando Cristóbal informó con sorpresa que la línea telefónica utilizada pertenecía a un alumno de la misma institución.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Periodista asesinado en La Libertad: crimen habría sido orquestado desde penal y a cambio de un pago de 4 mil soles
Detención y respuesta institucional
El operativo policial culminó con la captura de Alonso Cedric Palacios Panduro (19) y la retención de un menor de iniciales E.E.Y.R. (16). Según las investigaciones, estos jóvenes casi no asistían a clases y, cuando lo hacían, solo buscaban generar desorden. “Son estudiantes que no han realizado la función de un estudiante, simplemente era como un relajo”, declaró uno de los docentes afectados.
Por su parte, la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM) confirmó que la UGEL correspondiente ya formalizó la denuncia penal. Mientras las autoridades no descartan que existan más implicados, se han activado protocolos de seguridad para proteger la integridad física de los maestros que hoy temen por sus vidas simplemente por cumplir con su labor evaluadora.










