La expresidenta Dina Boluarte, quien en su momento fue considerada la mujer más poderosa del Perú, está enfrentando una seria investigación fiscal que podría llevarla a la cárcel. El caso se centra en el presunto delito de lavado de activos y su papel como “cajera” del prófugo líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón.
Boluarte, quien en ocasiones anteriores había instado al país con lecciones de moral e incluso defendido la pena de muerte públicamente, no ha podido borrar un hecho de su pasado político: su vínculo con el dinero de Cerrón. La factura de ser la presunta cajera del exgobernador de Junín es lo que ahora la podría hundir judicialmente.
La presidenta, quien logró el máximo cargo tras distanciarse y “pisar las cabezas” de figuras como Vladimir Cerrón y Pedro Castillo, se encuentra hoy comprometida por las investigaciones de la Fiscalía. Su última aparición pública fue en una audiencia judicial, donde se trató el dinero que ella misma recaudó.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Dina Boluarte reaparece en audiencia y negó que se vaya del país: “No me he ido pudiendo hacerlo. Seguiré en mi hogar”
Dina Boluarte y los “Dinámicos del Centro”
El caso de lavado de activos de Dina Boluarte está atado al delito, fuente de corrupción en el gobierno regional de Junín. Esta red de corrupción es conocida como los “Dinámicos del Centro”, una organización presuntamente liderada por Vladimir Cerrón.
Según el reporte de inteligencia financiera, Dina Boluarte y Braulio Grajeda Bellido abrieron una cuenta mancomunada que recibió 105 aportes. El expediente indica que los depósitos, en su mayoría, provenían curiosamente del departamento de Junín.
La Fiscalía sostiene que este dinero sucio provino de tres fuentes principales de corrupción:
- El cobro de cupos a trabajadores del Gobierno Regional de Junín.
- El cobro por licencias de conducir a personas que no pasaban el examen de manejo.
- Aportes “fantasmas”, donde se suplantaron identidades para realizar depósitos.
Boluarte, por su parte, ha negado ser la buscadora o registradora de aportantes. Ella ha declarado que su labor fue simplemente abrir la cuenta mancomunada con otra persona, Braulio Grajeda , y que no aportó dinero ella misma. Sin embargo, el informe fiscal refuta esta versión.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Dina Boluarte podría regresar a la política: “Habrá novedades”, aseguró su defensa
Testimonios y pruebas que complican situación de Dina Boluarte
La versión de la mandataria se debilita frente a los testimonios vivos y las pruebas documentales. El expediente de lavado de activos revela que los aportes llegaban de forma constante a la cuenta a nombre de Dina Boluarte.
El fiscal señaló en audiencia que las transferencias de dinero ingresaron a estas cuentas. Además, una testigo, Tisalia Griselda Argue Chanco, mencionó la actividad criminal previa para la inscripción de personas.
A pesar de que su abogado, Portugal, ha sostenido que la presidenta tiene las manos limpias , este testimonio “no resiste la lógica”. La investigación plantea que Boluarte no preguntó sobre el origen de los depósitos, pese a haber abierto la cuenta a su nombre.
Socio de la expresidenta Boluarte
El socio de Boluarte en la cuenta, Braulio Grajeda Bellido, al igual que la presidenta, niega conocer el origen ilícito del dinero.
En una audiencia judicial, Dina Boluarte juró que no tiene intención de abandonar el país. No obstante, el peso de los testimonios de los colaboradores eficaces, a los que accedió el programa ContraCorriente, la hunden en el proceso.
La organización Dinámicos del Centro tiene como presuntos brazos operativos a Fernando Orihuela Rojas y Henri López Cantorín, quienes han abandonado Perú Libre para unirse a otra agrupación política.
Hoy, Dina Boluarte debe ofrecer explicaciones racionales al país sobre sus vínculos con esta organización de corrupción y aclarar el turbio origen de los fondos.





