El expresidente de Juan Aurich, Edwin Oviedo, detalló cómo Reimond Manco, uno de los futbolistas más prometedores que dio el Perú, logró un contrato jugoso en Al Wakrah de Qatar, incluso sin haber tenido minutos en cancha. Esta transferencia, a pesar de las dificultades, representó un buen ingreso para el club chiclayano.
EL TALENTO Y LAS DIFICULTADES DE REIMOND MANCO
Desde sus primeros minutos en la selección peruana sub 17, Reimond Manco generó ilusiones en el fútbol peruano por su talento natural. Sin embargo, una serie de problemas extradeportivos impidieron que su carrera alcanzara el nivel esperado. A pesar de eso, encontró su mejor versión en Juan Aurich, equipo que lo tuvo en sus filas durante etapas claves.
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Oviedo recordó: “Apostamos por Manco cuando estaba en PSV Eindhoven. Lo trajimos a préstamo a Aurich, donde hizo una gran campaña. Luego, Atlante de México quiso comprarlo, pero como el pase era de PSV, nosotros primero tuvimos que adquirirlo para luego venderlo”.
PASO INCIERTO POR MÉXICO Y EL REGRESO A PERÚ
No obstante, el mediocampista enfrentó dificultades durante su paso por México, lo que lo llevó a decidir no regresar al Atlante pese a los intentos de los dirigentes por convencerlo. “Tuvo un momento complicado y estuvo meses sin jugar”, explicó Oviedo, quien destacó que el club decidió traerlo de nuevo para que recuperara su nivel en Aurich.
LA LUCRATIVA OPERACIÓN CON QATAR Y EL CONTRATO MILLONARIO
Posteriormente, cuando Manco ya había pasado por León de Huánuco, llegó una oferta del Al Wakrah de Qatar. “Le pedí al gerente negociar con ellos y aparecieron varios representantes de Reimond. Cerramos por 800 mil dólares para el club y un salario de 40 mil dólares mensuales para el jugador, con un contrato de cuatro años”, detalló el exmandatario.
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Sin embargo, el contrato nunca se cumplió en cancha, pues Manco no disputó partidos oficiales debido a situaciones con el comando técnico, incluyendo la negativa a entregar parte de su sueldo a un entrenador para poder jugar. “Fue el mejor año de mi vida personalmente, pero futbolísticamente no, estuve casi un año sin jugar”, confesó el jugador en otro relato.










