Un nuevo sacerdote fue detenido en tierras nicaragüenses, se trata de Fernando Israel Zamora Silva, quien desempeñaba hasta el momento el cargo de canciller de la diócesis de Siuna, en el Caribe de Nicaragua.
El clérigo fue puesto en condición de detenido por agentes de la Policía Nacional. Esto ocurrió en medio del ambiente tenso que existe entre el Gobierno del mandatario Daniel Ortega y la Iglesia Católica.
La relación entre eclesiásticos y políticos ha sido marcada por una serie de expulsiones y aprisionamientos de curas, así como la prohibición de celebraciones católicas y la inmediata suspensión de sus relaciones diplomáticas.
De este modo, Zamora Silva se convierte en el séptimo sacerdote que es detenido por las autoridades. Ni siquiera el obispo Rolando Álvarez se salvó, pues este fue condenado a 26 años de prisión por el aparente delito de traición a la patria.
Ante esto, el máximo representante de Dios en la Tierra, el papa Francisco, habló con Infobae y tildó de “dictadura grosera” al Gobierno sandinista y considera que hay “un desequilibrio de la persona que dirige”.
A su vez, la Fundación para la Libertad de Nicaragua, exigió la liberación inmediata del religioso y el respeto de sus derechos como persona.
“Desde la Fundación para la Libertad de Nicaragua hacemos un llamado a la comunidad internacional para que atienda esta grave situación de persecución contra la Iglesia católica en Nicaragua y solicite atención internacional”, expresó.





