El fantasma de su pasado hoy le toca la puerta, por lo que ahora no tiene cómo escapar de la justicia, aunque se ría.
El congresista Guillermo Bermejo sabe que, si se reconoce en estas fotografías, caminando al lado de terrorista convictos y confesos, complicaría su situación legal e, incluso, podría perder su libertad.
Bermejo no puede admitir la veracidad de las pruebas, ni siquiera con la prensa, porque quedaría al descubierto una mentira oculta por más de una década.
Durante 16 años, la Dincote acumuló evidencias de Bermejo vinculado con grupos terroristas, incluyendo videos, fotos y correos electrónicos. Todo esto está plasmado en un documento que quiso invalidar para seguir con sus planes desestabilizadores.
Ahora el parlamentario de izquierda deberá visualizar sus pasos y acciones desde 2008, año en que aún no salía del anonimato.
A las pruebas, admitidas por un colegiado, 'ContraCorriente' se remite. Y es que Bermejo estuvo varios días en Huanta, en sospechosas coordinaciones hoy investigadas.
A él se le pudo observar con William Minaya Romero y Eloy Robles, ambos sentenciados por terrorismo, esperando ingresar al penal de Huanta para visitar otro procesado por terrorismo, Ulser Pillpa, el 3 de agosto de 2008.
Bermejo pretende desconocer las imágenes relacionadas con lo descrito anteriormente, no obstante, en medio de una entrevista, ha recordado y reconocido la autenticidad del documento policial.
De acuerdo con la investigación policial, Bermejo tenía gran presencia en el corazón del Vraem. Él sería el emisario para trabajar en el plan de expansión del Partido Comunista del Perú con otras agrupaciones de izquierda.
Asimismo, jugaba el rol de asesor en organizaciones cocaleras, en zonas de frontera, espacios donde brindada supuestas asesorías.
El 12 de abril próximo será la audiencia de visualización. Será el momento en que deberá aceptar o negar que el hombre que está en los registros de inteligencia es él o no.





