Una informe periodístico reveló que Shadia Segovia Boluarte, sobrina de la vacada expresidenta Dina Boluarte, obtuvo una plaza indefinida como psicóloga clínica en el Hospital Rebagliati, en Lima, tras un concurso cuestionado por su desarrollo y resultados.
El caso cobra relevancia política porque, aunque la abogada dejó de gobernar, su entorno familiar continúa vinculado a espacios estratégicos del Estado.
El nombre que concentra la atención
De acuerdo con la información, Segovia Boluarte alcanzó un puntaje perfecto de 50 sobre 50, un registro inédito que superó a más de 130 aspirantes y marcó una diferencia inusual en el concurso.
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La plaza obtenida es a plazo indeterminado y contempla una remuneración mensual de S/ 6,420, cifra que incrementa los cuestionamientos ciudadanos sobre la transparencia y equidad del procedimiento.
Filtros y evaluaciones
Uno de los aspectos más observados es que, de más de un centenar de postulantes, solo siete fueron habilitados para rendir el examen de conocimientos y únicamente una alcanzó la calificación máxima.
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El proceso contempló evaluación psicotécnica, prueba de conocimientos, revisión curricular y entrevista personal, una secuencia que, pese a su formalidad, presenta elementos que no terminan de despejar las dudas.
Requisitos bajo verificación
Segovia Boluarte figura únicamente como bachiller en Psicología, mientras que el puesto exige título profesional, colegiatura y habilitación vigente, según registros de la Sunedu.
Al tratarse de condiciones obligatorias en el sector público, la ausencia de estos requisitos en los registros conocidos reabre el debate sobre meritocracia, influencia familiar y la solidez de los mecanismos de control institucional.





