La Sexta Fiscalía Provincial Transitoria de Extinción de Dominio ejecutó la incautación de ocho inmuebles del expresidente Alejandro Toledo, ubicados en Lima y Tumbes, así como la inmovilización de una cuenta bancaria, cuyos bienes están valorizados en 6.5 millones de dólares.
La medida cautelar fue realizada por el Ministerio Público en el proceso autónomo de extinción de dominio seguido al exmandatario, su esposa Eliane Karp y su suegra Eva Fernenbug, investigados por el presunto delito de lavado de activos, al favorecer a la empresa corrupta Odebrecht con la concesión de millonarias obras públicas en el Perú.
Los bienes inmuebles decomisados a Toledo Manrique, corresponden a una residencia en La Molina, otra vivienda en el balneario de Punta Sal, así como una casa y otras cinco unidades patrimoniales ubicadas en el edificio Torre Omega en el distrito de Santiago de Surco.
Según la tesis fiscal, los bienes tendrían origen ilícito por presuntos actos de corrupción y lavado de activos, provenientes de la División de Operaciones Estructuradas de la constructora brasileña.
La administración del inmueble fue asumida por el Programa Nacional de Bienes Incautados (Pronabi) y prevalece hasta que se resuelva definitivamente el destino de los inmuebles; cuya titularidad pasaría a ser calificada como bien del Estado Peruano.





