Matilde Pinchi Pinchi, entonces secretaria de Vladimiro Montesinos, reveló detalles inéditos de las visitas de César Acuña Peralta al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN).
Según su testimonio a ‘ContraCorriente’, el hoy candidato presidencial de Alianza para el Progreso (APP) buscó integrar las filas del oficialismo durante el año 2000.
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“Él (César Acuña) no quiso dinero. Nadie ha ido a visitar a Vladimiro Montesinos para darle un chocolate o un helado. Siempre han ido porque les convenía a cambio de“, precisó la exsecretaria.
En aquella época, Acuña había sido electo congresista por el partido Solidaridad Nacional, una fuerza opositora al régimen de Alberto Fujimori.
Sin embargo, formó parte del grupo de 19 parlamentarios que negociaron su paso a la bancada oficialista de Perú 2000.
Matilde Pinchi Pinchi precisó que el líder de Alianza para el Progreso acudió a la denominada “salita del SIN” en, al menos, dos oportunidades.
A diferencia de otros legisladores denominados tránsfugas, el empresario universitario no habría solicitado dinero en efectivo para cambiar de bando político.
Las pretensiones políticas en el SIN
La excolaboradora de Vladimiro Montesinos afirmó que Acuña Peralta fue conducido ante el asesor presidencial por su cuñado, el coronel PNP Agustín Núñez Campos.
El objetivo del parlamentario no era económico, sino obtener una cuota de poder directa dentro del gabinete ministerial de aquel entonces.
De acuerdo con el relato, el congresista solicitó formalmente ocupar el cargo de ministro de Educación como condición para su apoyo político.
Esta petición generó una reacción tajante por parte de Vladimiro Montesinos, quien rechazó la propuesta debido a la formación del solicitante.
“Nunca me voy a olvidar cuando regresó después me dice: ‘¿Qué te parece? Te voy a contar’. ‘El cholo no quiere plata’. ‘¿Y qué quiere?’, le digo, ‘Él va a pasar a ser tránsfuga, pero él quiere ser ministro, él quiere el Ministerio de Educación’“, contó.
Y agregó a su relato: “‘¿Ah sí?’, le dije, ‘¿Y ahora?’, le digo. Entonces me dice: ‘¿Cómo se le ocurre que yo le voy a dar Ministerio de Educación a un iletrado? ¿Tú no ves cómo es?’“.
A pesar de la negativa inicial, el jefe de facto del SIN mantuvo al político bajo promesas de futuros cargos ministeriales.
Investigaciones y exoneraciones parlamentarias
El testimonio sobre estos encuentros ha sido ratificado por otros personajes del entorno de Montesinos, como los oficiales Mario Ruíz y Wilbert Ramos.
También coincidieron en señalar estas reuniones el exasesor Rafael Merino Bartet, confirmando las negociaciones para concretar la traición a sus electores.
Pese a los señalamientos, César Acuña logró ser exonerado por la comisión del Congreso que investigó el caso de los congresistas tránsfugas.
El político nunca enfrentó una denuncia penal formal por estos hechos ocurridos hace 25 años en las instalaciones del SIN.
Como parte de su defensa histórica, el fundador de APP sostuvo que existió una confusión de identidad por parte de los testigos.
Argumentó que lo confundieron con Jorge D´Acunha Cuervas, otro parlamentario que sí pasó a las filas del fujimorismo en el mismo periodo.
No obstante, Pinchi Pinchi descartó cualquier error de identificación, señalando marcadas diferencias físicas y de origen entre ambos personajes políticos.
César Acuña y paso por la política
Tras superar estas investigaciones, Acuña volvió a postular al Parlamento en el año 2001 bajo la alianza de Unidad Nacional.
Poco después, fundó su propia organización política, Alianza para el Progreso, consolidando una maquinaria que le permitió obtener diversos cargos de elección popular.
Ha desempeñado funciones como alcalde de Trujillo en dos periodos y gobernador regional de La Libertad en dos ocasiones.
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A lo largo de 35 años en la escena pública, el líder de APP ha enfrentado cuestionamientos por plagio en tesis y procesos penales.
Actualmente, su partido mantiene una cuota de poder relevante que le permite negociar presupuestos y participar en la gestión pública nacional.









