Frank Krklec Torres, candidato a diputado por Lima con el número 14 de Renovación Popular, se presenta como una alternativa frente a una clase política duramente cuestionada, en el marco de las elecciones generales de 2026. Con una postura conservadora y un discurso frontal, asegura que busca llegar con preparación, experiencia y convicciones claras al nuevo Congreso.
En entrevista exclusiva con Willax.pe, el aspirante al Parlamento expone las razones que lo impulsan a la actividad política y desarrolla su mirada sobre la inseguridad ciudadana, el papel del Congreso y la reforma de la justicia, además de fijar posición frente a la izquierda peruana y detallar los puntos de coincidencia que mantiene con Rafael López Aliaga, líder de su partido que ansía llegar a Palacio de Gobierno.
Entrevista a Frank Krklec:
– ¿Es cierto que esta es la segunda vez que postula al Congreso?
Sí, postulé en 2021 con el número 21. Obtuve casi 20 mil votos y quedé como primer accesitario. Esta es mi segunda vez.
– ¿Qué es lo que lo motiva a llegar al Parlamento, más aún en un contexto de alta desaprobación hacia una clase política que, como bien sabe, está siendo bastante cuestionada?
Justamente por ese cuestionamiento a la clase política, porque me parece que es un círculo vicioso. La mayoría de la gente cree que la política es mala y corrupta, y en consecuencia, solo la gente mala y corrupta está adentro. La gente buena, con valores, principios, preparación y experiencia, no se quiere meter a política. ¿Y eso qué genera? Que continúen los malos y corruptos. Esto es un círculo vicioso. Yo creo que la gente con valores, principios y experiencia tiene que entrar, postular a cargos políticos y romper ese círculo vicioso, porque la política es una actividad noble que permite lograr el bien común; eso es lo que me motiva.
– ¿Cómo se define ideológicamente?
Yo me defino como conservador, lo que quiere decir que me gusta conservar las cosas buenas de la sociedad. En ese sentido, me gusta defender el modelo natural de familia, conformada entre un hombre y una mujer, que son los únicos que tienen potencial para procrear. Eso está vinculado al matrimonio, que solo debe ser conformado entre un hombre y una mujer. Por otro lado, defiendo la vida, que es un derecho fundamental y parte científicamente desde la concepción hasta la muerte natural. También considero que es prioritario defender los intereses nacionales sobre cualquier otro, sea de un país diferente u organismo internacional. Y no menos importante, defiendo la libertad política y económica.
– De asumir como diputado, ¿qué iniciativas legislativas impulsaría?
Algo fundamental que demanda la ciudadanía y requiere atención prioritaria es el tema de la inseguridad ciudadana, un problema multidimensional que yo lo veo como cuatro patas de una mesa. Esas cuatro patas son la Policía, el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Instituto Nacional Penitenciario (…) Yo creo que el Poder Ejecutivo tiene que reformar todas estas instituciones y el Congreso debe aprobar todo un paquete de leyes para ayudarlo en ese fin, que es combatir frontal y eficazmente la delincuencia. Sobre la Policía, específicamente, veo que no actúa porque no se siente respaldada ni política ni legalmente para enfrentar a los delincuentes. Si durante un asalto, el policía dispara con su arma y hiere o mata a un ladrón, tal como está el sistema actualmente, al efectivo podrían enjuiciarlo, quitarle la libertad, frustrar su carrera, afectar a su familia y a sí mismo, y hasta podría indemnizar al delincuente.
– En ese caso, ¿qué propone?
Pleno respaldo legal al policía para que pueda enfrentar a los delincuentes y, por lo menos, no se le prive de su libertad; ese sería un proyecto de ley que yo asumiría desde la Cámara de Diputados.
– Otra prioridad…
Otro tema que me gustaría ver es recuperar la imagen del Congreso. Vemos a estos congresistas ‘mochasueldos’, muchos de ellos delincuentes que generan una pésima imagen al Congreso.
– Incluso, hay un condenado por terrorismo.
Por supuesto. Es una vergüenza, ¿no? Estos casos van a la Comisión de Ética, pero es muy lenta: se inicia el proceso, se aprueba la investigación, se aprueba la sanción y se va al Pleno, y para eso pasan cinco meses y se enfría el tema, dando una sensación de impunidad. Yo creo que cuando a un congresista se le encuentra actos delictivos, con indicios o pruebas fuertes, inmediatamente la Mesa Directiva tendría que proponer una sanción. Entonces, el congresista acusado, con su abogado, debería defenderse en el Pleno y, posteriormente, votarse su sanción. Ello permitiría que se recupere la imagen del Congreso y se vea que hay una sanción ante actos delictivos. Esa sería una reforma que haría al reglamento. El otro tema, respecto a la reforma de justicia, es que las autoridades de control del Ministerio Público y del Poder Judicial pasen a la Junta Nacional de Justicia (…).
– Habló del Ministerio Público. ¿Está a favor o en contra de la desactivación de los equipos especiales de la Fiscalía?
A favor, por un motivo muy simple: estos equipos especiales han tenido decenas de millones de soles de presupuesto, personal, oficinas, equipos y viáticos, pero no hay ningún resultado, ni contra Odebrecht, ni OAS, ni sus socios peruanos, ni el ‘Club de la Construcción’… Son muy pocos los procesados, menos aún los sentenciados. Hay hechos lamentables como el del señor Castro, del caso Villarán.
– Al que asesinaron.
Exactamente. Demoró tanto en aceptar su colaboración eficaz, que al final terminó asesinado. Cuántos casos más habrá como ese. Cuando algo no sirve, definitivamente tiene que cortarse de raíz, y eso es lo que ha hecho el fiscal de la Nación de manera correcta. Los millonarios recursos que tenían esos equipos deberían pasar a la lucha contra la delincuencia, que es una prioridad para el país.
– ¿Qué opinión tiene sobre los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez, a propósito de que este último fue suspendido seis meses?
Yo pienso que han hecho un grave daño no solo a su institución, sino a la justicia peruana, y deberían ser sancionados o expulsados de la institución, porque son fiscales que no suman nada a la justicia. En lugar de enfrentarse a las empresas corruptas y al crimen organizado, lo que han hecho es usar sus cargos como instrumento político para perseguir opositores al Gobierno o a quienes no comulgan con sus ideas, como fue el caso de Keiko Fujimori, donde ya se demostró que no era delito de lavado de activos el tema de los aportes, o de Alan García, al que sabiendo que había dicho que nunca iría a la cárcel y que tenía un arma, hicieron un mal operativo y lo presionaron hasta su suicidio. Todo eso amerita que los expulsen de la institución.
– Candidato, usted se definió como conservador. Desde su perspectiva, ¿existe realmente la ideología de género en el país?
Sí, por supuesto. Existen oenegés financiadas desde el extranjero que tienen como objetivo promover esta ideología en el Estado peruano, especialmente en sectores como la educación. Recordemos que, cuando Flor Pablo fue ministra de Educación, se reveló el caso de los links pornográficos en libros para niños. En estas páginas web se promovía la masturbación, el coito, los consoladores y otras cosas que no se pueden repetir. Esta ideología busca promover el despertar sexual de los niños y la idea de que uno puede nacer varón y que, a lo largo de los años, si se siente de otro sexo, ser del mismo, y en ese sentido, el Estado debe ayudarlo en ese proceso.
– ¿Qué cambios impulsaría desde el Congreso respecto a este tema?
Tal como lo hace Renovación en este Congreso, se debe erradicar la ideología del Estado y sancionar a cualquiera que pretenda imponerla desde el Ministerio de Educación u otro ministerio. Además, se debe erradicar la ideología del Poder Judicial, porque hay muchas denuncias falsas contra hombres, bajo la excusa de la supuesta violencia contra la mujer. Todos estamos en contra de la violencia contra la mujer, pero no puede ser que sin pruebas se enjuicie a varones por muchos años, se les impida ver a sus hijos y, cuando se comprueba que la denuncia es falsa, ni siquiera haya algún tipo de reconocimiento o indemnización; ese es otro aspecto a cambiar.
– ¿Qué opina de la izquierda peruana? ¿Cree que tiene influencia fuerte en instituciones como la Fiscalía y el Poder Judicial, así como en la educación?
Sí, y hay varias vertientes de la izquierda. Una vertiente que le hizo mucho daño al país, específicamente en los años 80 y 90, es la izquierda radical y terrorista que promovía la lucha armada contra el Estado y la democracia para su revolución. Esta izquierda, en gran parte, fue derrotada en los 90, pero aún quedan rezagos (…) Luego, hay una izquierda comunista y radical, que no llega a ser terrorista, pero que tiene ideas que no comulgan con el sistema democrático, como Perú Libre o Pedro Castillo. Y también hay una izquierda caviar, que recibe dinero del extranjero para promover ciertos temas contra los intereses nacionales.
– ¿Representan una amenaza para la democracia?
Claro, es una amenaza para la democracia porque lo que hacen es sabotear los intereses nacionales; por ejemplo, uno de estos es erradicar el terrorismo totalmente, y esa izquierda se pone a defender a delincuentes y terroristas, enjuiciar a policías y militares, lo que obstaculiza ese objetivo. Por eso, con el almirante Cueto, con quien trabajo, se aprobó una ley para fiscalizar oenegés y empoderar a la APCI. Yo, como diputado, fiscalizaría la ley y pediría a las oenegés que reporten sus ingresos, digan quiénes lo financian, con cuánto dinero los financian, para qué los financian y si el dinero que les dan llega a la población vulnerable o se usa para otros temas ideológicos.
– ¿En qué coincide plenamente con Rafael López Aliaga, líder de su partido, y en qué temas marcaría una posición propia o diferente?
Con Rafael coincidimos en el 95 % de las cosas, especialmente en la defensa de la vida, la familia, la patria, la atención a los más vulnerables, las personas más necesitadas… ¿En qué discreparía? Probablemente en temas menores, en la forma. Un tema es que Rafael considera que el Congreso debería retomar la unicameralidad para reducir la burocracia. Yo creo que si Renovación Popular tiene mayoría en el Congreso y llega a la Mesa Directiva, puede reducir la burocracia sin necesidad de regresar al sistema unicameral. Son temas más de forma, que de objetivos.
– Algunas encuestas posicionan primero a López Aliaga. ¿Lo ve arrasando en primera vuelta o disputando una segunda?
La tendencia es que pueda ganar en primera vuelta. Yo estoy haciendo campaña en Lima y he conversado con mucha gente, y muchos me dicen: ‘Rafael es la única opción’. Creo que ese ánimo se está contagiando a nivel nacional. Si la tendencia continúa tal como está, creo que puede ganar en primera vuelta. También creo que las encuestas lo están subvalorando. Me parece que está en un 20 % o más, pero las encuestas le reducen el porcentaje e inflan a otros candidatos. Si uno ve las encuestas a escala internacional o internas, el porcentaje de intención de voto es mucho mayor a nivel nacional.
– Resulta un poco prematuro, ¿no cree? Estamos en enero y las elecciones son en abril...
La tendencia es esa, pero aún faltan tres meses, y en este tiempo pueden pasar muchas cosas. Es importante hacer campaña, no ser triunfalista y lucharla hasta el final.
– En una eventual segunda vuelta, ¿a quién ve como rival?
No veo a nadie como rival para Rafael López Aliaga. Quienes parecen que estarían tentando una segunda vuelta son López Chau o Vizcarra, aunque me ha llegado que Juntos por el Perú está fuerte en el sur. Fuerza Popular no creo que pase a segunda vuelta.
– Finalmente, ¿qué le garantiza al elector que usted no será un congresista más?
Son varios aspectos que me diferencian del resto. Primero, tengo estudios: dos carreras, una maestría en Inteligencia, estudios de Doctorado en Seguridad, una maestría en Derecho de Familia… Soy una persona preparada para asumir un rol político. Por otro lado, tengo experiencia. Además de ser docente universitario, tengo cerca de diez años asesorando en comisiones y despachos parlamentarios. Yo sé hacer proyectos de ley y sé representar a la población y fiscalizar. Yo no voy a hacer prácticas al Congreso como otros, sino a trabajar desde el primer día. Las banderas de vida, familia y patria no las defiendo en campaña, sino desde hace diez años. La persona que va a votar por mí sabe las banderas que defenderé.










