Ubicado en el corazón del océano Pacífico, el Punto Nemo es el lugar más inaccesible del planeta, reveló un reciente informe de National Geofraphic.
Conocido como el polo de inaccesibilidad del Pacífico, se encuentra más de 2.600 kilómetros de la tierra firme. Esta zona, calculada con precisión en 1992 por el ingeniero croata Hrvoje Lukatela, es tan remota que los humanos más cercanos son los astronautas que orbitan la Tierra en la Estación Espacial Internacional.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Científicos revelan cuándo se agotará el oxígeno en la Tierra: “Es consecuencia del aumento del flujo solar”
“Según la NOAA (Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica), el Punto Nemo se encuentra en el océano Pacífico, en aguas heladas y remotas, en las coordenadas 48°52.6′S 123°23.6′O (…). Es una región en la que casi no hay vida, y esto se debe a que las corrientes oceánicas impiden que los nutrientes lleguen a la superficie, por lo que hay poco que sustente la existencia de cualquier ser vivo”, reseña el reconocido medio internacional que aborda temas de educación y ciencia.
Punto Nemo, el “cementerio de naves espaciales” de la Tierra
Sin embargo, lo que hace verdaderamente único al Punto Nemo es su función como “cementerio de naves espaciales”. Desde hace décadas, agencias como la NASA, Skylab y Mir han utilizado dicho lugar para abandonar “naves espaciales fuera de servicio y otros desechos”.
Al sumergirlos en esta región del planeta, se minimiza cualquier riesgo para la navegación marítima y las poblaciones humanas. Calculan que más de 260 objetos espaciales han encontrado allí su descanso final, por lo que esperan que la Estación Espacial Internacional sea desorbitada allí en 2031.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Asteroide 2024 YR4: la NASA aumentó de 2,6% a 3,1% la probabilidad de su impacto contra la Tierra en 2032
El aislamiento extremo también influye en su ecosistema. A raíz de la falta de nutrientes en sus aguas, la vida marina es escasa en comparación con otras partes del océano. Esta característica, junto con su lejanía, lo convierte en el lugar ideal para desechar naves espaciales sin afectar significativamente al medioambiente de la Tierra.











