Un niño de 3 años tuvo que ser llevado de emergencia a un hospital de Bolivia luego de que se tragara dos agujas mientras jugaba en su casa.
Uno de los objetos se rompió en 2, pero fueron extraídas mediante una endoscopía. Sin embargo, aún hay una aguja en su interior.
“El objeto está en un lugar no accesible por medio endoscópico, estamos esperando que el niño expulse el objeto o su cuerpo lo acerque a un lugar accesible para el endoscopio”, dijo Raúl Copana, director del Hospital del Niño en Cochabamba.
El pequeño está en observación hasta que se confirme que está fuera de peligro, porque surge el riesgo de que la aguja perfore algún órgano.





