Una adolescente de 17 años falleció tras ingerir café, durante su descanso como voluntaria, en la localidad de Manzanares, España.
La joven tomó una taza de dicha bebida sin imaginar que tenía restos lácteos, pues era alérgica a la proteína de la leche.
Los allegados a la menor de edad le comentaron la agencia EFE que Irene tomó un café de cápsulas sin saber que la cafetera tenía residuos de lactosa por una bebida que se preparó antes.
Tras consumirlo, tuvo un paro cardiorrespiratorio y permaneció varios días en UCI hasta que murió el pasado miércoles.
El deceso de Irene fue confirmado mediante redes sociales por la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Campo de Criptana.





