Estados Unidos ordenó el cierre del consulado chino en Houston “para proteger la propiedad intelectual estadounidense y la información privada de los estadounidenses”, declaró un vocero del Departamento de Estado.
“La Convención de Viena dice que los diplomáticos de Estado deben ‘respetar las leyes y reglas del país anfitrión’ y ‘tienen el deber de no interferir en los asuntos internos de ese Estado”, dijo el vocero Morgan Ortagus.
Cabe recordar que China había dicho antes que Washington le había exigido el cierre inmediato de la sede diplomática y consideró la medida una provocación “sin precedentes”.
En ese sentido, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, afirmó hoy que “Estados Unidos ha pedido el cese inmediato de todas las operaciones del consulado a partir del día 24 de julio”, lo que supone “una violación de las normas internacionales y de los acuerdos consulares entre los dos países, así como un intento de socavar las relaciones bilaterales”.
“Pedimos a EEUU que se retracte de esta decisión errónea, o de lo contrario China tomará las represalias legítimas y necesarias”, sostuvo Wang.





