El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Aníbal Torres, pidió a la Fiscalía que analice la situación de la eventual entrega del cadáver del terrorista Abimael Guzmán a sus familiares, para evitar que se le dé una sepultura, en donde sus seguidores puedan rendirle culto.
“Habría que utilizar la legislación comparada, lo que hizo Estados Unidos con Osama Bin Laden, que es incinerar el cadáver y esparcir sus cenizas al mar, a fin de que nadie pueda rendirle homenaje o culto”, expresó el titular del Minjus en entrevista con Cuarto Poder.
Torres sostuvo que este debería ser el paradero final del cabecilla de Sendero Luminoso al haber sido “el terrorista más grande que ha tenido Perú” y el “autor directo e intelectual de decenas de homicidios”.
Recordemos que el Ministerio Público comunicó este domingo que el cadáver del genocida sería entregado a sus “familiares directos debidamente acreditados”, según lo estipulado en la “Ley General de Salud y el Código Procesal Penal”.
El MP indicó que Iris Yolanda Quiñonez Colchado, sentenciada a 28 años de cárcel por terrorismo, requirió formalmente a la Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa del Callao la entrega del cabecilla terrorista, “expresando tener un poder escrito otorgado por Elena Iparraguirre“, esposa de Abimael Guzmán, quien también purga condena por terrorismo en el penal Virgen de Fátima de Chorrillos.





