Cliver Huamán, conocido mundialmente como ‘Pol Deportes’, emocionó a sus seguidores con una historia que combina esfuerzo, disciplina y talento. El narrador peruano de 15 años continúa expandiendo su nombre fuera del país, ahora desde España.
Su presencia en uno de los escenarios futbolísticos más importantes del planeta consolidó un camino construido desde abajo, marcado por sacrificios que hoy cobran un nuevo significado en su carrera internacional.
De un sueño infantil a un reconocimiento global
Cuando era más pequeño, anhelaba convertirse en policía y por eso su entorno empezó a llamarlo “Poli”; no obstante, su destino cambiaría años después, cuando descubrió que su voz tenía un lugar propio en el mundo del balompié.
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La subida al cerro para narrar aquella final que impulsó su fama —partido correspondiente a la Copa Libertadores 2025— terminó convirtiéndose en una metáfora perfecta de su recorrido: empinado, exigente y lleno de obstáculos.
Su llegada a España y una charla reveladora
Horas antes de visitar el mítico Estadio Santiago Bernabéu para narrar la Champions junto al diario Marca, Cliver conversó con el medio español sobre los capítulos menos luminosos de su vida.
Fue entonces que el joven narrador recordó esos momentos que marcaron su infancia: “Tuvimos que beber agua cuando teníamos hambre, pero creíamos en este sueño. Ahora quiero estudiar, formarme…”, expresó al iniciar la entrevista.
Primeras narraciones y vergüenzas tempranas
Huamán también evocó su debut improvisado en un encuentro de Copa Perú. “Una vez con mi papá fui a transmitir un partido de Copa Perú, cuando tenía once años. Me puse valiente y empecé a narrar. Allí se hace en la propia grada, pero la gente se rió de mí y me callé”, dijo.
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Aquel episodio dejó una huella profunda. “Desde esa vez que se rieron de mí en el estadio, a mí me daba mucha vergüenza. De hecho, él me grabó un video narrando pero enfocando a la pared. Me daba vergüenza que se viera mi cara”, rememoró.
Madurez obligada y un pasado que aún recuerda
Su historia también incluye responsabilidades adultas asumidas desde muy temprano. “En mis inicios tuve que tener esa mentalidad de adulto, porque sabía por las cosas que pasábamos en mi casa, sabía el plato de comida a veces faltaba, la ropa…”, confesó.
Con una sinceridad que impresionó al público español, acotó: “Ahora me ves así bien vestido, pero mi pasado es bastante triste y tuve que madurar temprano”.










