Willax Televisión ha iniciado una campaña solidaria para ir en auxilio de las más de 100 familias damnificadas por un voraz incendio ocurrido el último sábado en la zona de Pamplona Alta, en el distrito de San Juan de Miraflores.
La iniciativa busca recolectar fondos para proveer de artículos de primera necesidad a los afectados. La convocatoria se realiza a través de esta casa televisora, donde sus principales figuras periodísticas como Gonzalo Iwasaki, Marisel Linares, Alvina Ruiz y Omar Ruiz de Somocurcio, hacen un llamado a la solidaridad de la ciudadanía.
Para garantizar la transparencia y la correcta distribución de los fondos, las donaciones monetarias se están centralizando a través de una cuenta bancaria oficial a nombre de la Diócesis de Lurín.
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Campaña solidaria por Pamplona Alta: ¿Cómo y dónde donar?
La colecta se enfoca en recibir aportes económicos que permitan adquirir y distribuir los bienes que las familias requieren con urgencia. La Diócesis de Lurín actúa como la entidad receptora, asegurando que cada sol donado sea gestionado de forma adecuada.
Se ha puesto a disposición del público una cuenta bancaria en el Banco de Crédito del Perú (BCP) y su respectivo código de cuenta interbancario (CCI) para facilitar las transferencias desde cualquier entidad financiera.
Toda contribución es fundamental para llevar alivio y esperanza a la comunidad de Pamplona Alta. Los detalles para realizar las donaciones son los siguientes:
- Banco: BCP
- Cuenta en Soles: 194-1591140-0-20
- Código de Cuenta Interbancario (CCI): 002194-00159114002096
- Nombre de la cuenta: DIÓCESIS DE LURÍN
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Incendio en Pamplona consumió más de 100 hogares
El siniestro se desató en la zona de Pamplona Alta, en el distrito de San Juan de Miraflores (SJM). Es un área densamente poblada y caracterizada por viviendas construidas con materiales precarios.
Estas condiciones facilitaron la rápida propagación del fuego, que consumió por completo las pertenencias y los hogares de más de un centenar de familias.
Los equipos de bomberos y personal de emergencia acudieron al lugar para controlar las llamas, pero las dificultades de acceso a la zona y la falta de hidrantes cercanos complicaron las labores de extinción. Una vez controlado el fuego, el panorama fue desolador: estructuras colapsadas, enseres reducidos a cenizas y familias a la intemperie.
Las familias damnificadas se enfrentan ahora a una situación crítica. Habiendo perdido sus documentos, ropa, alimentos y un techo donde vivir, dependen enteramente de la ayuda humanitaria para poder subsistir.










