Aunque la Navidad suele asociarse con alegría y unión familiar, no todas las personas viven estas fechas de la misma manera. Para quienes han perdido a un ser querido o atraviesan situaciones de soledad, el periodo puede estar marcado por tristeza, nostalgia y dolor emocional.
El Dr. Alfredo Saavedra Castillo, director general del Instituto Nacional de Salud Mental (INSM), señala que la tristeza es una emoción normal y necesaria, especialmente en contextos de pérdida. “No debe reprimirse ni ignorarse; permitir que fluya ayuda a procesar el recuerdo y el significado de la persona ausente”, explica.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Se prevén noches frías hasta después de Navidad, según Senamhi: fenómeno afectará la costa, incluido Lima
¿Depresión en Navidad 2025?: el duelo no resuelto
Uno de los principales riesgos es el duelo no resuelto, frecuente cuando la pérdida fue repentina o violenta, como ocurrió durante la pandemia. En estos casos, la negación impide elaborar adecuadamente la ausencia, lo que puede provocar que el dolor reaparezca con mayor intensidad en fechas especiales como la Navidad.
El especialista advierte que aferrarse a objetos, espacios o rutinas de la persona fallecida puede prolongar el sufrimiento. Para cerrar el duelo, es necesario atravesar sus etapas —negación, irritabilidad y aceptación— y permitir cambios que ayuden a continuar con la vida sin culpa.
Otro factor común en estas fechas es el llamado “nido vacío”, una sensación de soledad que experimentan padres cuando los hijos se independizan o viven lejos. Aunque la tecnología facilita el contacto, no siempre reemplaza la presencia física y puede intensificar la nostalgia.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Lecciones de vida de adultos mayores en un albergue previo a la Navidad: “Hace tres meses falleció mi hija”
Señales de alerta
Es fundamental diferenciar una tristeza pasajera de un posible cuadro depresivo. Entre los signos que requieren atención se encuentran el llanto persistente, alteraciones del sueño o apetito y la presencia de pensamientos relacionados con la muerte. Estas señales no deben minimizarse, especialmente en adolescentes, donde los síntomas pueden ser más variables.
El Dr. Saavedra recalca la importancia de buscar ayuda profesional y derribar el estigma hacia la salud mental. Revalorizar la comunicación directa, crear nuevos rituales familiares y permitirse sentir sin culpa son pasos clave para vivir una Navidad más consciente y emocionalmente saludable.










