En una escena que refleja la inseguridad ciudadana en el primer puerto, un marino en situación de retiro abatió a dos delincuentes que irrumpieron violentamente en su vivienda, ubicada en el sector cinco de Bocanegra, Callao. El exoficial actuó en legítima defensa tras encontrar a su esposa reducida en el suelo y a su hijo de apenas un mes de nacido en medio del peligro.
Los hechos ocurrieron cuando los hampones fracturaron las cerraduras del inmueble para perpetrar un robo. Al escuchar los gritos de auxilio, el dueño de casa, quien cuenta con licencia para portar armas, intervino de inmediato. Uno de los atacantes cayó herido a pocos metros de la puerta, mientras que su cómplice intentó huir en un vehículo, pero fue alcanzado por los disparos antes de lograr escapar.
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Legítima defensa: un acto de protección familiar en el Callao
El general PNP Ricardo Espinoza, Jefe de la Región Policial Callao, confirmó que el ciudadano actuó bajo los parámetros legales de la legítima defensa perfecta.
“Lo único que se le puede venir a la mente es defender a su familia. Existe una agresión ilegítima y ha habido razonabilidad en el uso de la fuerza”, señaló la autoridad. Debido a esto, el marino enfrentará las investigaciones en libertad.
Los occisos fueron identificados como Juan Miguel Sánchez Rivera (44) y Carlos Enrique Chávez Flores. Ambos contaban con un extenso prontuario criminal y eran considerados expertos en el robo de viviendas bajo la modalidad de fractura de cerraduras.
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Aunque fueron trasladados de emergencia al centro de salud más cercano, los médicos solo pudieron certificar su deceso.
Las investigaciones preliminares, apoyadas en cámaras de seguridad de la Municipalidad del Callao y registros vecinales, sugieren la participación de un tercer integrante de la banda que habría logrado darse a la fuga.
Este incidente pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la seguridad en las zonas residenciales y el derecho de los ciudadanos a proteger su integridad ante el avance de la criminalidad organizada.








