Agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) lograron la captura de una mujer, madre de tres hijos, justo en el momento en que se disponía a cobrar un cupo de extorsión a un bodeguero en el cruce de las avenidas Nicolás Ayllón y Marco Puente Llanos, en el distrito limeño de Ate.
La detenida, identificada como Flor Silva Santiago (27), fue intervenida junto a un hombre, su presunta expareja y cómplice, identificado como Jacinto Espinosa Vera. Ambos son señalados de integrar una banda criminal dedicada a la extorsión en la zona.
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El coronel PNP Víctor Revoredo, jefe de la División de Investigación de Extorsiones, confirmó la intervención, destacando que los sujetos fueron capturados con las evidencias en mano mientras perpetraban el cobro del dinero ilícito. “Estas personas han sido intervenidas con la objetividad, con las evidencias, cuando se disponían a cobrar un dinero producto de la extorsión a un hermano bodeguero”, refirió el jefe policial.
Madre trató de justificar su accionar contra bodeguero en Ate
Lo que llamó la atención del caso fue la justificación de la mujer al ser confrontada por las autoridades. La señora Silva Santiago ofreció disculpas y argumentó que su accionar estaba motivado por la necesidad de obtener dinero para el sustento de sus hijos.
El coronel Revoredo fue enfático al rechazar este argumento. “(La mujer) está pidiendo disculpas, dice que era una necesidad. O sea, ¿una necesidad es someter psicológicamente a sus hermanos peruanos? Hay otras líneas, trabajar lícitamente, no atentar contra la gente”, replicó el alto mando policial, subrayando que la necesidad económica no puede ser una excusa para cometer delitos graves.
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Modus operandi de la banda
Según la información proporcionada por la Policía Nacional, la banda criminal operaba enviando amenazas a sus víctimas a través de mensajes por el aplicativo WhatsApp. Además, el dinero producto de la extorsión no solo era recibido en efectivo durante encuentros, sino también a través de cuentas bancarias y aplicativos digitales, demostrando un modus operandi adaptado a las transacciones modernas.
Las investigaciones continúan para determinar el alcance de esta banda y si existen más víctimas o implicados en la red criminal que aterrorizaba a los comerciantes y bodegueros del distrito de Ate.









