Un mega operativo en Otuzco, La Libertad, logró disuadir y expulsar a integrantes de la peligrosa organización criminal “Los Pulpos”.
Este fue el último golpe a “Los Pulpos”, una de las bandas más sanguinarias que es liderada por alias “El Monstruo”, un avezado criminal que, con total desfachatez, se burla de las autoridades que lo buscan.
El norte del Perú es zona de guerra entre la policía y tentáculos del hampa que matan, extorsionan y roban en medio de la minería ilegal. Esta actividad criminal afecta al 80% de los liberteños.
Ni la declaratoria de emergencia, ni la presencia de soldados ha detenido la imparable ola criminal en las provincias de la región La Libertad. El problema que ha desatado a los demás tentáculos de la criminalidad en la región ha sido la minería ilegal.
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GOLPE CERTERO EN OTUZCO
La lucha contra estas bandas del crimen organizado ha sido dura porque su poder corrosivo del dinero mal habido a veces, lamentablemente, también alcanzó a la policía. Pero, esta última semana, se ha dado un golpe certero con un operativo policial que llegó a Otuzco, devolviéndole la tranquilidad a sus habitantes.
Este mega operativo inició con el desplazamiento de más de 30 efectivos policiales que subieron a helicópteros para transportarse de inmediato y sorprender a los criminales en flagrancia.
Con una ráfaga de disparos imparable, los policías lograron descender del helicóptero y vehículos en los que se transportaban, pero los delincuentes les llevaban ventaja, pues se ubicaban en las zonas altas de los cerros.
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Todos los agentes policiales pudieron ubicarse e iniciar el enfrentamiento. Una cámara llevada por un efectivo nos llevó en primera persona a la persecución.
El intercambio de disparos era incesante, pero las fuerzas del orden lograron posicionarse estratégicamente y empezaron a punta de balazos a expulsar a los delincuentes, pertenecientes de “Los Pulpos” que controlan la minería ilegal y extorsionan a los mineros.
No hubo capturados, pero sí incautaron explosivos y armas. También detonaron las guaridas de estos mineros ilegales que solo habían llevado temor al pueblo de Llaugueda.










