El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) está considerando la posibilidad de que los reos de alta peligrosidad cumplan sus condenas en el Centro de Reclusión de Máxima Seguridad (Cerec) de la Base Naval del Callao.
Iván Paredes Yataco, presidente del INPE, informó sobre esta evaluación en el marco de una estrategia gubernamental para endurecer el régimen penitenciario. El objetivo es lograr un aislamiento completo de los cabecillas de organizaciones criminales.
“Estamos viendo la posibilidad de enviar a algunos internos de alta peligrosidad al Cerec“, expresó el titular del Inpe en declaraciones a Andina.
Paredes señaló que no podía revelar nombres, pero confirmó que es una alternativa que se está analizando a nivel de altas autoridades.
- TAMBIÉN PUEDES VER: INPE anuncia cierre de la Base Naval del Callao: Montesinos, Polay, “Feliciano” y “Artemio” serán trasladados al penal Ancón II
Rol del Cerec de la Base Naval del Callao
El Cerec es una infraestructura diseñada para la máxima seguridad y un aislamiento estricto. Actualmente, el centro de reclusión alberga a cuatro internos, entre ellos líderes terroristas que ya cumplen condena, según precisó el funcionario.
Estas condiciones son similares a las implementadas durante los años de lucha contra el terrorismo.
Se están realizando coordinaciones para prorrogar el convenio entre el INPE y la Marina de Guerra del Perú, lo que permitiría utilizar las instalaciones del Cerec para albergar a delincuentes de mayor peligrosidad.
El presidente del INPE indicó que el convenio finalizaba en enero, pero la disposición es extender su vigencia.
- TAMBIÉN PUEDES VER: INPE a favor de que ‘El Monstruo’ sea recluido en Base Naval del Callao
Refuerzo a la seguridad penitenciaria
El Gobierno de Transición y Reconciliación Nacional ha fortalecido las medidas de seguridad y control, en línea con los anuncios del presidente José Jerí. La meta es garantizar que los reos más peligrosos sean recluidos en condiciones que impidan cualquier coordinación delictiva desde la prisión.
Una de las medidas oficiales fue la publicación del Decreto Supremo N.º 019-2025 JUS, el cual modifica el Reglamento del Código de Ejecución Penal.
Esta norma busca reforzar el régimen cerrado especial y endurecer las condiciones de vida de los internos clasificados en este sistema.
Para los reos de más difícil readaptación (Etapa A), que están sujetos a estricta vigilancia, la norma prohíbe el tránsito por los pasadizos. Estos internos permanecerán indefectiblemente en celdas cerradas, con solo dos horas de patio al día, programadas entre las 09:00 y las 18:00 horas.
El Consejo Técnico Penitenciario puede autorizar las salidas al patio por grupos, dependiendo del número de internos y el espacio disponible.
Visitas se han restringido
En cuanto a las visitas, estas también se han restringido. Para los internos de las etapas A, B y C del Régimen Cerrado Especial, solo se permitirá un familiar por consanguinidad hasta el cuarto grado o afinidad hasta el segundo grado, incluido cónyuge o concubino.
Para los de Etapa A, la visita será una vez cada dos semanas y tendrá una duración de solo una hora a través de locutorio.
Los reos de la Etapa B, con rigurosidad de disciplina, tendrán una visita cada dos semanas de máximo dos familiares, por dos horas, también mediante locutorio. Se les permite tres horas de patio al día, con opción a salir por grupos.
En el caso de los internos de la Etapa C, que demuestran mejor conducta, se les autoriza una visita cada dos semanas de máximo dos familiares. Esta visita podrá ser directa por un máximo de tres horas y se les permitirá cuatro horas de patio al día, con opción a salir en grupo.
Otras acciones implementadas incluyen la habilitación de pabellones de máxima seguridad en los penales de Ancón I, Cochamarca y Challapalca.
Además, se busca fortalecer la infraestructura tecnológica para bloquear las comunicaciones ilegales que puedan surgir desde los establecimientos penitenciarios.










