Era la captura más esperada y la policía peruana, en un trabajo conjunto con sus pares de Paraguay, no estaba dispuesta a fallar. El delincuente más buscado de Sudamérica, Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’, fue finalmente ubicado y detenido.
En una vivienda del barrio de Lucerito, en la ciudad de San Lorenzo, a 15 kilómetros de Asunción, ‘El Monstruo’ vivió sus últimos días de libertad. A pesar de cambiar de pareja, de nombre y de aspecto físico para evadir a la justicia, su historial delictivo lo mantenía en el radar de las autoridades.
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El operativo final fue ejecutado por 35 agentes de la policía paraguaya, quienes lo redujeron en el suelo. La caída del conocido en su barrio de Comas como el “chinito de Belaunde” se gestó a través de un seguimiento minucioso, donde el rol de sus parejas fue determinante.
Cayó ‘El Monstruo’
Erick Moreno Hernández forjó una vida dedicada al crimen. El excomandante Iván Rivadeneyra, exjefe operativo de la Brigada Contra el Crimen Lima Norte, fue uno de los primeros oficiales en seguir su trayectoria delictiva, desde sus inicios traficando nichos en Comas.
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Conocido por su crueldad y falta de reparos, ‘El Monstruo’ se definía a sí mismo como un “secuestrador de secuestradores”. Su historial incluye la retención de una niña de 12 años y de mujeres, además de casos de extorsión, como el perpetrado contra la orquesta Armonía 10.
Su actitud desafiante quedó registrada en diversas ocasiones, retando a las fuerzas del orden a que lo encontraran. Sin embargo, el trabajo de inteligencia policial ya estaba en marcha para desmantelar la organización criminal que lideraba: ‘Los Injertos del Cono Norte’.
El rol de sus parejas para dar con su paradero
Tras un primer operativo fallido en Lima, donde se detectó una filtración de información, se conformó un equipo especial de alto nivel. Solo las cabezas de la dirección de robos, secuestros y crimen organizado de la Dirincri conocían los detalles de la operación.
La estrategia se centró en la estructura de la banda, donde las mujeres de Erick Moreno Hernández eran piezas clave. Su primera mujer, Lizeth Ruíz Cruz, aportó detalles sobre sus lugartenientes. Dayana Martínez, de nacionalidad paraguaya, reveló la identidad de los testaferros que cobraban el dinero de los secuestros y extorsiones. Al seguir la ruta del dinero, los investigadores lograron cerrar el círculo y dar con su paradero en Paraguay.
Al momento de su captura, Moreno Hernández intentó sobornar a los agentes ofreciendo un millón de dólares. En su poder se encontraron cuatro celulares, además de una cédula y un pasaporte paraguayos falsos a nombre de Pierre Jesús Neciocup Rodríguez.
Actualmente, ‘El Monstruo’ se ha negado a la extradición y permanece internado en el penal Martín Mendoza de Emboscada, en Paraguay.










