Carlos Rojas Legua, 'Alias 25'. Lo apodaron así porque ha pasado 25 años en prisión por terrorismo. Fue un joven senderista, detenido en flagrancia en la década del noventa, en plena efervescencia del terror. Ahora, en redes sociales, es el 'Che Carlitos', todavía confeso amante de la hoz y el martillo senderista. Hoy, reconvertido en un peligroso criminal que operaba desde su celda, en el penal Castro Castro.
'ContraCorriente' ha obtenido escuchas telefónicas legales de 'Alias 25', instrucciones dadas desde la misma prisión a sus cómplices.
Son llamadas que revelan que, tras su paso por Sendero Luminoso, como señala la Fiscalía, ahora buscaba alianzas con una sanguinaria banda del hoy llamado terrorismo urbano.
Sus huestes operaban en Ventanilla, Puente Piedra, Ancón y Santa Rosa. Lo conocen como 'Alias 25'. Dirigía por llamada toda su organización criminal desde el interior de la cárcel Castro Castro. Pero lo descubrieron.
La madrugada del martes, la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada y la Policía ingresaron fuertemente armados al terreno del temible 'Alias 25'. Se allanaron la Municipalidad de Santa Rosa, la comisaría y otros 37 inmuebles. 12 detenidos preliminarmente. Se incautaron droga, armas y el sucio dinero, en todo el piso, en dólares y en soles, de 'Los nuevos Sanguinarios'.
'Alias 25' ya cumplía prisión preventiva por otro delito. El martes último también allanaron su celda.
Adora a Mao Zedong por sus redes. En su récord fiscal, aparecen 70 casos a su nombre, investigaciones en su pasado reciente de lavado de activos, extorsión y hurto agravado.
'Alias 25' era uno de los criminales más peligrosos de los balnearios al norte de Lima. Sus 'Nuevos Sanguinarios' tenían el control en la Asociación PROFAM en Santa Rosa, donde defender los terrenos podría costar la vida.
'Alias 25', un exsenderista como señala la Fiscalía, buscaba en la cárcel injertarse con los 'Malditos del Tren de Aragua'. Del terrorismo senderista al llamado terrorismo urbano.





