La zona industrial de Lurín se convirtió en el escenario de una pesadilla para los propietarios de una empresa importadora de envases biodegradables. Tres ciudadanos venezolanos irrumpieron en el establecimiento para someter a los presentes en un violento asalto que incluyó tortura psicológica y agresiones físicas severas, con el objetivo de vaciar las cuentas bancarias de sus víctimas.
Los detenidos fueron identificados como Ismael Andre López Torres y Carlos Paredes Pérez, quienes fueron sorprendidos dentro del local. Un tercer implicado, Leonardo Markano Laverde, fue capturado en los exteriores mientras esperaba a bordo de un vehículo negro que serviría para la huida.
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Ataque violento a empresa importadora bajo amenaza de muerte
El asalto, que inició alrededor de las 10:30 de la mañana, se transformó rápidamente en un secuestro al paso. Los delincuentes no se conformaron con objetos de valor; su objetivo principal era forzar transferencias digitales. Una de las víctimas narró el terror vivido durante el tiempo que estuvieron retenidos:
“Treinta y cuarenta minutos largos, nos amenazaban a cada rato que nos iban a matar si no les dábamos las contraseñas. Tanto la golpearon a mi esposa que ya había perdido el conocimiento”, contó el agraviado.
A pesar de la ferocidad mostrada contra la empresaria y su equipo, la actitud de los criminales cambió drásticamente al verse rodeados por la autoridad. Uno de los asaltantes rompió en llanto al ser reducido, una escena que contrastaba con la crueldad minutos antes.
“Me pedía, por favor, por favor, ten misericordia, pero fueron despiadados”, relató otra de las víctimas.
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Intervención de la Policía y hallazgo de armas
La captura fue posible gracias a que uno de los trabajadores logró escapar en un descuido de los asaltantes, alertando de inmediato a una patrulla que circulaba por el sector. Al ingresar al inmueble, los agentes de la Policía Nacional incautaron un revólver y cinco casquillos de bala.
Los tres detenidos han sido puestos a disposición de las autoridades correspondientes. La Fiscalía ha iniciado las investigaciones pertinentes por los delitos de robo agravado, secuestro y tenencia ilegal de armas de fuego, mientras las víctimas se recuperan de las lesiones físicas y el trauma psicológico sufrido.










