El establecimiento penitenciario de Juliaca, en la región Puno, se convirtió en el escenario de un violento crimen que pone fin a la trayectoria de uno de los delincuentes más temidos del norte del país. César Velásquez Montoya, conocido bajo el alias de ‘Chino Malaco’, fue asesinado a tiros la tarde del lunes 4 de mayo en el pabellón 5 de dicho recinto.
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) informó que el ataque se produjo en medio de una alteración del orden interno. Al llegar al lugar, el personal médico constató que Velásquez Montoya presentaba una herida de bala y ya no contaba con signos vitales. En una requisa inmediata, las autoridades capturaron a Luis Oliver Pairazamán Alcántara, alias ‘Oliver’, quien portaba un arma de fuego y habría confesado ser el autor del homicidio.
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¿Quién era el ‘Chino Malaco’ y por qué su muerte sacude el hampa desde Juliaca?
Velásquez Montoya no era un interno cualquiera. Fue el cabecilla de ‘Los Plataneros’, una organización criminal que sembró el terror en Trujillo y toda la región La Libertad. Tras la muerte del anterior líder, Freddy Rodríguez Arce, el ‘Chino Malaco’ tomó el control absoluto, utilizando sindicatos de construcción civil como fachada para extorsionar a empresarios del sector.
Bajo su mando, la banda diversificó sus delitos hacia el sicariato y el lavado de activos. A pesar de estar en la lista de los más buscados y tener una recompensa sobre su cabeza, logró evadir la justicia hasta 2016, cuando fue capturado en el distrito de La Esperanza. En 2018, fue condenado a 10 años de prisión, pena que cumplía en el penal puneño debido a su alta peligrosidad.
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El principal sospechoso del crimen, Pairazamán Alcántara, cumple sentencias que suman 37 años por robo y extorsión agravada. Al ser ambos de origen trujillano, la Policía Nacional y el Ministerio Público no descartan que este asesinato sea el resultado de una venganza o una disputa por el control delictivo que se trasladó de las calles a las celdas.
Finalmente, el INPE ha iniciado procesos administrativos para determinar cómo ingresó un arma de fuego al penal y evalúa el traslado del atacante a un régimen de máxima seguridad.









