El proceso de investigación sobre el operativo militar ocurrido el pasado 25 de abril en Colcabamba, Tayacaja, tomó un giro inesperado tras revelarse diversas contradicciones en las declaraciones de Ricardo Acuña Quispe.
El joven, único sobreviviente del ataque a tiros que dejó cinco fallecidos, presentó tres versiones distintas ante las autoridades.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Padre del policía asesinado por etnocaceristas: “Antauro Humala es un cobarde”
En sus primeras manifestaciones, registradas sin presencia de un abogado defensor, Acuña detalló actividades vinculadas al tráfico ilícito de drogas, asegurando en actas oficiales: “Nadie me ha obligado, estoy respondiendo de manera voluntaria“.
Las primeras versiones: Traslado de sustancias y pagos en efectivo
En la diligencia inicial realizada el mismo día del ataque, Ricardo Acuña afirmó haber sido contratado junto a otras 50 personas para cargar droga desde una zona denominada José Olaya.
Según el documento, el joven transportaba aproximadamente 13 kilogramos de sustancias ilícitas en una mochila de costal y esperaba recibir un pago de 1,300 soles por su labor.
Estas declaraciones fueron ratificadas horas más tarde ante la Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Tayacaja, donde añadió detalles sobre el embalaje de la mercancía, la cual presuntamente llevaba cintas amarillas con la imagen de ‘Tony Montana‘.
En esta segunda etapa, el sobreviviente precisó que portaba un total de 1,900 soles al momento de la intervención:
600 soles producto de la cosecha de coca y el resto derivado del transporte de los paquetes.
Sin embargo, el panorama jurídico se complicó días después, cuando una nueva declaración cambió radicalmente el eje de la investigación.
Contradicciones en versiones de sobreviviente
El 27 de abril, ya contando con asesoría legal, Acuña desestimó sus versiones anteriores y generó nuevas contradicciones al negar cualquier vínculo con el narcotráfico.
En esta ocasión, sostuvo que se encontraba en la zona para participar en un campeonato de fútbol junto a sus familiares y que el dinero incautado provenía de tres semanas de trabajo en fumigación y limpieza de terrenos.
Además, dejó entrever que sus confesiones previas fueron resultado de presiones por parte de los efectivos policiales, aunque no especificó amenazas directas.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Detienen a cuatro policías investigados por el presunto delito de extorsión a magistrados y abogados
Esta última declaración enfatizó que no portaba armas ni realizó disparos durante el enfrentamiento con las fuerzas del orden.
Las autoridades correspondientes deberán analizar la veracidad de estos testimonios para resolver las contradicciones y determinar las responsabilidades penales en este caso que ha conmocionado a la región de Huancavelica.









