El pasado 1 de abril, el estruendo de los disparos dentro de un bus de la empresa Vipusa, en la Panamericana Norte, sacudió a Lima. Inicialmente, el caso se procesó como un episodio más de la ola de extorsiones que desangra al sector transporte. Sin embargo, las investigaciones de la Policía Nacional del Perú (PNP) han dado un giro de 180 grados: Carmen Monteverde Díaz (76) no fue una víctima colateral; ella era el blanco específico de una red criminal.
La captura en San Borja de los hermanos Máximo Mendoza, alias ‘Bad Boy’, y Christian Mendoza, apodado ‘Loco Plomo’, fue el hilo conductor que permitió desentramar la trama. Ambos, presuntos integrantes de la banda ‘La Guardia Malandra’, fueron interceptados por equipos de inteligencia mientras realizaban el reglaje a otra potencial víctima.
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Hipótesis policial de crimen en unidad de Vipusa
El general Víctor Revoredo, jefe de la Dirincri, fue enfático al señalar que la trayectoria de los proyectiles y el análisis de las cámaras de seguridad desmienten un ataque al azar contra la empresa de transporte. Según la reconstrucción de los hechos, los sicarios ejecutaron un “reglaje” minucioso, siguiendo a la mujer desde el distrito de Ancón, donde había estado visitando familiares y gestionando asuntos personales.
“La selección de la víctima respondía a un patrón planificado con información previa sobre sus movimientos”, explicaron las autoridades.
Uno de los detenidos confesó haber recibido un pago de 3,000 soles por participar en el atentado. Según su testimonio, el objetivo era identificar a Monteverde Díaz y ejecutar el crimen apenas abordara la unidad. Las investigaciones también apuntan a un financista bajo el alias de ‘Chileno’, quien habría coordinado la logística del asesinato.
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El móvil detrás del sicariato
Carmen Monteverde, quien poseía doble nacionalidad (peruana y estadounidense), residía en el extranjero pero viajaba con frecuencia al Perú. La principal línea de investigación sugiere que el móvil sería una venganza o disputa por propiedades. Al parecer, la víctima enfrentaba conflictos legales o personales relacionados con bienes raíces, lo que habría motivado a los autores intelectuales a contratar a ‘La Guardia Malandra’.
Actualmente, la División de Homicidios analiza dos celulares incautados y rastrea un vehículo vinculado al ataque.










