El exprocurador anticorrupción, Amado Enco, ofreció un análisis crítico sobre la gestión del caso Lava Jato en el Perú, argumentando que el Ministerio Público (MP) cometió errores fundamentales desde el inicio, los cuales comprometieron el proceso judicial contra la corrupción.
Durante el programa ‘Milagros Leiva, Entrevista’, Enco sostuvo que la Fiscalía tuvo la oportunidad de detener a Jorge Barata, exrepresentante de Odebrecht, cuando este se encontraba en el Perú en noviembre de 2016. “Barata estaba acá. Y ya había delatado ante Fiscalía algunos actos delictivos”, señaló.
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Para el exprocurador, este fue el primer gran error. Explicó que la colaboración eficaz, herramienta que defiende como “muy poderosa”, funciona mejor “cuando tú tienes detenido al principal autor de los delitos”. Subrayó que, al no existir un tratado de extradición con Brasil, permitir la salida de Barata del país fue un “descuido” que debilitó la posición del Estado.
Segundo error del Ministerio Público: caso Alejandro Toledo
Asimismo, Enco identificó un segundo error en la conferencia de prensa de 2017, donde los fiscales Hamilton Castro y Pablo Sánchez revelaron información obtenida de Suiza sobre el caso Alejandro Toledo. Según Enco, esto “prácticamente era dar avisos” que facilitaron la fuga del expresidente.
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Respecto a la controversia sobre la continuidad de los equipos especiales, Enco fue enfático: “Yo creo que no era necesario crear un equipo especial”. Argumentó que el Perú ya contaba con un “subsistema de justicia penal anticorrupción” robusto, creado tras los casos Fujimori-Montesinos, tanto en la Fiscalía como en el Poder Judicial.
Puso como ejemplo el caso ‘Centralita’, vinculado a Odebrecht, que fue manejado “de manera impecable” por una fiscalía anticorrupción regular, concluyendo que el subsistema existente pudo manejar el caso Lava Jato “sin ningún problema”.





