El llamado de New7Wonders, el lunes pasado, puso en incertidumbre a todos los peruanos. Y es que la reiterada crisis en Machu Picchu podría hacer que la llaqta inca deje de ser una de las siete Nuevas Maravillas del Mundo.
Los continuos conflictos sociales y denuncias por venta irregular de boletos han generado caos y una pésima experiencia para los turistas nacionales y extranjeros.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Canciller sobre crisis en Machu Picchu: “No podemos tener de rehén a una maravilla del mundo”
En 2007, la ciudadela inca fue nominada como una maravilla del mundo, atrayendo a millones de visitantes al Cusco y por ende al Perú.
¿Cómo inició la crisis en Machu Picchu?
En enero de 2024, la adjudicación de la venta de boletos a una empresa privada, Joinnus, causó una paralización indefinida.
Superado este incidente, aunque aun con algunos rezagos, un nuevo conflicto volvió a desatar protestas que siguen causando graves consecuencias en el turismo nacional.
El fin de la concesión de Consettur, empresa de buses encargada de trasladar desde Machupicchu pueblo a la llaqta inca por la ruta conocida Hiram Bringham, provocó protestas.
El 4 de septiembre, después de 30 años, el servicio en mención debió culminar y en reemplazo operar, de manera temporal, San Antonio de Torontoy.
Esta última es una compañía que la conforman comunidades campesinas. Su flota debió ser trasladada por PeruRail, la cual el 12 de septiembre denunció que desconocidos afectaron los trenes.
Las mangueras del freno directo y automático, así como las cadenas de los breques de las dos plataformas, fueron cortadas.
Esto hizo que los residentes de Machupicchu Pueblo iniciaran una huelga indefinida desde el domingo 14 de septiembre.
Denunciaron un complot contra San Antonio de Torontoy por parte de Consettur, la cual, indicaron, sabotea el traslado de buses.
Consecuencias adversas
En consecuencia de su medida de fuerza, que incluyó protestas en las vías del tren, Ferrocarril Trasandino suspendió sus operaciones.
La concesionaria de la vía férrea indicó que hasta que no haya garantías de seguridad para usuarios y trabajadores no operarán.
Aunque la medida de fuerza buscó que PeruRail movilice los vehículos desde Ollantaytambo hasta el distrito, el actuar de los lugareños provocó la paralización total del transporte.
Por consiguiente, decenas de turistas, entre nacionales y extranjeros, quedaron varados entre el distrito de Machupicchu y Ollantaytambo (Aguas Calientes).
El presidente de la Cámara de Comercio, Turismo, Industria y Producción del Cusco, Fernando Santoyo, dio un balance de las consecuencias adversas del paro.
Detalló que más de 4 700 turistas no pudieron llegar a la ciudadela inca, derivando a la cancelación de entre 15 % a 18 % de reservas hasta fin de año.
“Este problema hoy es de los buses, ayer fue de los boletos, mañana será de otro tema”, advirtió el exministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva Martinot, en declaraciones a Radio Programas.
Silva Martinot pidió al Gobierno central tomar acciones para restablecer el orden en la zona.
Tregua por ciudadela inca
A los días del paro convocado y después del llamado de New7Wonders, las autoridades correspondientes iniciaron una mesa de diálogo, provocando que los manifestantes acaten una tregua de 72 horas, la cual fue ampliada por otras 72 horas más desde el último viernes.
Luego de horas de intercambio de palabras y con la participación de la Municipalidad de Urubamba, encargada de la concesión que permite la circulación de bueses por la ruta Hiram Bringham, la PCM comunicó este domingo que se llegaron a acuerdos:
Las empresas Consettur y San Antonio de Torontoy implementarán un plan de contingencia, dentro de la cordialidad y respetando las normas legales vigentes.
La Municipalidad Provincial de Urubamba garantizará la socialización de la información del proceso en curso que determinará al nuevo operador del servicio de transporte a la ciudadela inca.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Ministerio de Cultura en crisis: 20 ministros en 10 años y el patrimonio nacional en riesgo
Los municipios, provincial y distritales, coordinarán con la Policía Nacional del Perú para garantizar la seguridad del servicio de transporte de los turistas.
De esta manera se llegó a una solución momentánea, la cual, de no plasmarse en actos concretos, el conflicto podría volver a reactivarse, poniendo en riesgo a que Machu Picchu pierda la denominación de Maravilla del Mundo.








