La internacionalización en la formación escolar juega un papel crucial al preparar a los alumnos para un mundo globalizado a través de dos pilares fundamentales: viajes internacionales que amplían su visión del mundo y fomentan valores, y certificaciones de prestigio mundial que garantizan una evaluación académica con estándares objetivos y competitivos.
Así lo explicó Rafael del Río, director general del San Ignacio de Recalde School, durante una entrevista en el pódcast ‘Consejo Económico‘.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Consejo Económico: ¿qué desafíos deberá priorizar el nuevo gobierno para responder a las expectativas del país?
Según Del Río, los viajes internacionales a destinos como Londres, París, Canadá, Estados Unidos y Tokio son una oportunidad fundamental para que los estudiantes observen de primera mano cómo funcionan los países desarrollados. “Los chicos vienen bastante impresionados en cómo funciona la el los sistemas de seguridad, de salud, de educación”, comentó.
Estas experiencias no solo amplían los horizontes y desarrollan las competencias globales de los alumnos, sino que también les permiten practicar idiomas como el inglés y el francés en un entorno nativo. Además, los viajes ofrecen lecciones de vida invaluables.
Del Río destacó el ejemplo de un reciente viaje a Tokio, donde los estudiantes observaron y aprendieron sobre valores como el orden, el respeto y la honestidad.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Consejo Económico: ¿por qué el soft landing es clave para que las exportaciones se conviertan en una internacionalización exitosa?
El objetivo de estos programas, que son académicos y no meramente turísticos, es doble: desarrollar una mentalidad abierta y medir sus capacidades en competencias internacionales.
Incentivar a los alumnos a considerar estudiar en el extranjero, ya sea para desarrollar su carrera fuera o para “que venga al Perú a aportar después de haber vivido en un país desarrollado”, señaló Rafael del Río.










