En el marco del 33º aniversario de la captura del cabecilla de Sendero Luminoso, el general Óscar Arriola, jefe del Estado Mayor de la Policía Nacional del Perú, enfatizó que los años de violencia que vivió el país deben ser calificados como “terrorismo” y no como un “conflicto armado interno”.
En entrevista para el programa ‘Milagros Leiva, Entrevista’, el alto mando policial recordó el impacto de la ideología de Abimael Guzmán, a quien describió como “la más grande bestia que ha carcomido el cerebro de nuestra juventud, desde niños, y que los ha moldeado como máquinas para producir muerte entre peruanos”.
La narrativa de la “barbarie terrorista”
El general Arriola rechazó firmemente la terminología de “conflicto armado interno” para describir las acciones de Sendero Luminoso.
“En absoluto, esto hubo terrorismo. Y hay unos que justifican y que quieren hacer el de Ginebra, el artículo 3, este, eso es una narrativa”, sostuvo.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Óscar Arriola sobre ‘El Monstruo’: “Hay que ser cobarde para involucrar a su propia madre”
Subrayó la importancia de mantener la memoria histórica para las nuevas generaciones. “Por eso que hoy en día, las instituciones públicas y privadas de una manera agresiva hablan de la barbarie terrorista para que nuestros niños y nuestros jóvenes no repitan”, afirmó.
Reconocimiento al GEIN y el júbilo de la captura
Arriola calificó la fecha como un día para “conmemorar y celebrar”. En este contexto, destacó el reciente ascenso al grado de general del coronel Benedicto Jiménez Baca, fundador del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), y la entrega de la medalla “Defensor de la Democracia” a los miembros de dicho equipo.
- TAMBIÉN PUEDES VER: Óscar Arriola agradece a Dina Boluarte por ascender a Benedicto Jiménez: “Tuvo el valor y coraje”
“El Perú entero tiene una deuda impagable con con ellos por su astucia, su inteligencia”, manifestó, al recordar que se realizaron “11 grandes operaciones policiales contra terroristas, con mucha inteligencia, con mucha paciencia, con mucho arte, pero además con mucho amor por el Perú”.
Finalmente, describió la noticia de la captura como una “sensación muy, pero muy potente, un júbilo”, que generó en las víctimas directas e indirectas una “sensación de justicia, una sensación como de alivio”.










