Una historia de lucha y fe que terminó con grandes resultados vivió un comerciante de frutas, que a su vez es paciente diabético.
Piceno es un paciente diabético y padre de familia quien laboraba como comerciante de frutas en un mercado de San Juan Lurigancho; tuvo que dejar su puesto al verse infectado por el Covid-19, siendo internado en el Hospital Emergencia Ate Vitarte. Pese a pertenecer al grupo de riesgo del coronavirus, este hombre de 48 años pudo vencer al temible virus.
La doctora Diana Cabanillas, especialista en emergencias y desastres de este hospital, comentó que el paciente fue hospitalizado el pasado 20 de abril, presentando fiebre, tos seca, insuficiencia respiratoria y dolor estomacal.
“Felizmente, evolucionó de manera favorable. Él también puso bastante de su parte para lograr el alta médica. Estamos contentos de haber sido parte de esto”, comentó Cabanillas.
Piceno por su lado, aseguró que confió mucho en Dios en todo este proceso, encomendándose a él y confiando mucho en la oración.
“He orado mucho y él escuchó mis oraciones. Esta enfermedad no es bonita, a cualquier persona le puede dar sin importar su condición social”, aseguró.
Asimismo, mencionó que no olvidará el apoyo brindando por el personal de limpieza en los días que estuvo hospitalizado.
“Recuerdo que una señora me dijo que yo era siervo de Dios, que me acompañaría y oraría conmigo. Me recordó que solo Dios tiene la cura y la solución, así que le pedí que restaure mi salud. Sé que esa oración hizo que saliera adelante” añadió.
“Doy gracias a Dios y a todos los médicos y enfermeras que arriesgan su vida para darle el tratamiento a estas personas. Sufro de diabetes y en mi condición he sido más vulnerable, pero estuve rodeado de personas que cuidaron de mí cuando más los necesité”, finalizó.





