Un día como hoy 12 de septiembre de 1992 el Perú volvió a la calma tras la captura del terrorista Abimael Guzmán Reynoso durante el gobierno de Alberto Fujimori.
La detención del ‘Camarada Gonzalo’ fue en una vivienda ubicada en Surquillo, calle los Sauces. Hasta este distrito llegó el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), la cual fue una división de la Dirección Nacional contra el Terrorismo de la Policía Nacional del Perú (Dircote).
El operativo estuvo bajo el mando del director de la Dircorte, general Antonio Ketin Vidal, y el GEIN encabezado por el comandante Marco Miyashiro y el mayor Benedicto Jiménez.
Tras un estricto seguimiento, los agentes de la unidad de inteligencia irrumpieron en el recinto y encontrando al genocida Abimael Guzmán en el segundo piso, acompañado de otros cabecillas terroristas.
Aquel 12 de septiembre, la cabeza de Sendero Luminoso y su esposa Maritza Garrico- Lecca fueron detenidos, además de otros integrantes de la organización terrorista. A los días de su captura fue expuesto ante el público con su tan recordado traje a rayas.
El sujeto más sangriento de la historia recibió cadena perpetua y pasó el resto de sus días en el penal de la Base Naval de El Callao hasta el 11 de septiembre de 2021, fecha en que falleció el senderista a los 86 años.
Debate por cadáver de Abimael Guzmán
El qué hacer con el cadáver fue tema de debate por varios días, incluso su cónyuge solicitó le entreguen sus restos, sin embargo, tras una orden judicial su cuerpo fue incinerado y las cenizas fueron dispersadas de forma reservada, detalló el Ministerio del Interior.
Vale recordar que la incineración fue dispuesta, luego de que el Congreso aprobará una ley a raíz de la polémica que generó la muerte del sanguinario y al no contar con un marco jurídico en torno a cadáveres de dirigentes terroristas.
Fue así cómo se dio la captura de Abimael Guzmán Reynoso, cabecilla de Sendero Luminoso, organización terrorista que enlutó a todo un país al causar cientos de muertes con el fin de instaurar su ideología marxista.





