No hay piedad, no hay compasión, no hay una tranquilidad. La gente está sufriendo los estragos de una delincuencia extremadamente violenta, nunca antes vista.
El exministro Remigio Hernani señaló que "la crisis es enorme, si no hay algo que se haga, nos vamos a convertir en Medellín en el tiempo de los narcotraficantes. Como la violencia de México, acá está avanzando, no nos falta mucho".
En Piura, un empresario cara a cara con marcas por 200 mil soles. En Tumbes, un exalcalde pierde la vida tras varios impactos de bala. En la capital también se tiene el temor, una jovencita escapando de sus secuestradores.
El nivel de violencia es cada vez más alto porque estamos en una lucha de plazas. Las organizaciones criminales las están regulando y garantizando derechos y libertades.
Esta situación no da para más. La delincuencia en el país va en aumento, no hay día que no se reporte un nuevo caso para las estadísticas del terror. Una preocupación que queda bastante distante de la promesa del ministro del Interior, Víctor Torres, cuando asumió el cargo.
Esta semana, el Ministerio del Interior también fue blanco de un robo. Un sujeto, identificado como Dante Enrique Mora, ingresó a esta sede para robar una laptop, valorizada en 3 mil soles, en las narices de todos. Peor aún, registra antecedentes penales tras ser denunciado por 8 robos y una tentativa de asalto a un cambista en el año 2020.





