Tras recibir una condena, el secretario general de Perú Libre, Vladimir Cerrón, sigue inubicable. No obstante, este domingo reapareció por redes sociales para burlarse del sistema de justicia.
"Agradezco el gesto de solidaridad internacionalista de los delegados al seminario internacional de México, quienes han denunciado una persecución política hacia mi persona", escribió el izquierdista.
Como en el año 2019, Cerrón Rojas debería pasar sus días, otra vez, en la cárcel de Huamancaca, en Huancayo; sin embargo, tiene el privilegio de coger su celular, agazapado en algún lugar desconocido para la Policía Nacional (PNP), para presumir que las sentencias del Poder Judicial le van y le vienen.
De acuerdo con fuentes de 'ContraCorriente', el portero más poderoso del país estaría manejando dos opciones: asilarse en la embajada de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua o México; o entregarse para cumplir su pena de cárcel.
La cabeza de los 'Dinámicos del Centro' ya estuvo en la cárcel en 2019 por corrupción. Ahora, esta nueva condena también la escribió en su período de gobernador regional de Junín.
Para la Fiscalía de la Nación, el exfuncionario se coludió en 2013 para intentar construir ilegalmente del denominado 'Aeródronomo Wanka', valorizado en S/ 375 millones.
¿Qué quiso hacer con ese proyecto? Posiblemente, aterrizar lo que hoy se observa en el Vraem: la hoja de coca. A raíz de este caso, Cerrón Rojas fue condenado por colusión en febrero. Él apeló, pero no le resultó la jugada.
En su intento de salvarse de la cárcel, echó mano de la cuestionada 'Ley Soto'. Buscaba quedar libre de polvo y paja mediante la prescripción de sus delitos, empero, lo condenaron 3 años y 6 meses de prisión, inhabilitándolo también de cargos públicos por el mismo período.





